La poesía del tango llega al Cine: Homero Manzi.

Ps. Lucio Chendo

Introducción

Homero Manzi, poeta, letrista de tango y figura destacada en la historia cultural argentina, trascendió las fronteras de la música para dejar una huella indeleble en la industria del cine argentino. A lo largo de las décadas de 1930 y 1940, Manzi se sumergió en el mundo cinematográfico, contribuyendo con su visión poética y narrativa a la creación de guiones que transformaron la manera en que el cine argentino abordaba las historias. En este trabajo se busca presentar y analizar algunos de los aportes de Homero Manzi a la cinematografía argentina, explorando su influencia en la creación de películas que fusionaron la identidad nacional y la riqueza del tango con la expresión visual del cine.

Contexto Histórico y Cultural

Antes de abordar específicamente la relación de Homero Manzi con el cine, es crucial contextualizar la época en la que vivió y trabajó. La década de 1930 en Argentina estuvo marcada por transformaciones políticas, sociales y culturales. Transformaciones políticas que colisionan con la militancia política de Manzi, quien desde muy joven adhiere a la causa del partido radical (Unión Cívica Radical) participando activamente para que Hipólito Irigoyen acceda en 1916 a la presidencia de la Nación y para que en 1928 fuera reelecto. Por ello, el golpe de estado encabezado por Félix Uriburu en 1930 deponiendo al presidente Irigoyen, fue resistido fuertemente por Manzi, por entonces, como estudiante de abogacía en la Universidad de Buenos Aires. El primer golpe cívico-militar en Argentina a un presidente democrático significo una profunda afrenta a sus convicciones políticas democráticas, populares, Reformistas, irigoyenistas y radicales, por lo cual comenzó un sostenido activismo que lo llevaría años después a conformar una nueva agrupación política, Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). Ese activismo tuvo dolorosas consecuencias personales ya que resulto encarcelado varios meses en 1931 y al ser liberado fue también expulsado de las cátedras secundarias donde trabajaba como profesor.

De la poesía tanguera al guion cinematográfico

El tango, entre las décadas de 1920 - 1930, se consolidaba como una expresión artística única y distintiva del país, en gran medida favorecido por cambios tecnológicos que permitieron su difusión masiva (fundamentalmente a través de la radio y el cine sonoro), siendo un reflejo de las experiencias urbanas y las complejidades de la vida moderna.

Esos acontecimientos mencionados en los párrafos anteriores de alguna manera colaboraron para que Homero Manzi, decida incursionar también en la incipiente industria cinematográfica argentina.

Sirve a modo de semblante de lo que en aquellos años ’30 el cine representa evocar algunas estrofas del tango “Por culpa del cine” (1932), que tan magistralmente interpreta Mercedes Simone. En su letra con gracia y precisión se describen algunos de los cambios y la importancia que el cine sonoro adquiría en términos sociales y culturales, hechos que tampoco pasaron inadvertidos en la rica producción artística y cultural que realizo en su corta vida Homero Manzi.

“Es culpa del cine sonoro y parlante

no sólo la moda de hablar en inglés:

también, por su culpa, del día a la noche,

las cosas cambiaron y están al revés.

Cuando Homero Manzi decide sumarse a la industria cinematográfica nacional, esta se hallaba en sus albores. Como lo podemos ver en el primer capitulo de “Los capos del tango – el tango en el cine”, en 1930 se producen los primeros cortometrajes nacionales sonoros cuando Eduardo Morera realiza los primeros intentos de incorporar el sonido óptico en las películas. El mencionado productor en 1930 realiza una serie de cortometrajes llamados "Encuadre de canciones", de los cuales se conservan 10 u 11 producciones, en los cuales Carlos Gardel protagoniza la presentación de una serie de tangos, que se anticipaban a los videoclips e inauguraron la producción del cine sonoro en la Argentina. Resulta muy relevante en las mismas ver que acompañaron al “Zorzal” destacadas figuras del tango entre ellas Canaro, Celedonio Flores, Discépolo, entre otras.

A medida que el cine argentino experimentaba un auge en la década de 1930, la fusión del tango y la cinematografía emergió como una fuerza creativa poderosa. La capacidad del tango para narrar historias de amor, desencuentros y melancolía encontró un eco natural en la narrativa visual del cine.

La transición de Homero Manzi de la poesía del tango al cine no fue un simple cambio de medio, sino una evolución natural de su creatividad. Sus letras de tango, que hablaban de pasiones, desencuentros y la vida en los márgenes de la sociedad, proporcionaron una rica paleta narrativa para las películas en las que participó. La capacidad de Manzi para capturar la psicología de los personajes y la atmósfera de los entornos urbanos se tradujo de manera orgánica en sus guiones cinematográficos.

Horacio Salas (2001), refiere que “el comienzo de la actividad como guionista se inició con tres colaboraciones con Hugo Mac Dugall”, realizaron la adaptación y remake de la taquillera película de 1915 “Nobleza gaucha” que fue estrenada en 1937, en este producción se incluían algunas canciones que había escrito con Sebastián Piana; en 1940 también con Mac Dugall elaboran el guion de la película “Huella” y finalmente ese mismo año elaboran el guion de “Confesión”, película basada en el tango homónimo realizado por Enrique Santos Discépolo.

Si bien esas fueron participaciones que permanecen documentadas en los créditos de las tres películas mencionadas, podríamos afirmar que la participación de Manzi en el cine comienza con anterioridad, cuando varias de sus obras musicales y las compartidas con Piana ,integran las interpretaciones musicales que realizan encumbrados interpretes del tango en varias películas estrenadas en la década del ’30 (1930); de las que por su notoriedad podemos destacar el film de 1933 con el que se diera inicio a la producción de largometrajes sonoro en nuestro país “Tango”, dirigida por Luis Moglia Barth. En el final de la misma, se presenta a la celebre Azucena Maizani como la voz del arrabal que le canta con el alma al tango, una milonga de Manzi, la “Milonga del 900”. Sobre este hecho, en las películas consultadas, llama la atención la edición de la misma, ya que pareciera responder al clima político del momento, dado que un aspecto central que integra la poesía de esta milonga no aparece interpretado, aquel que hace referencia a las simpatías políticas de su autor cuando expresa:

Soy desconfiao en amores,

y soy confiao en el juego.

Donde me invitan me quedo

y donde sobro también.

Soy del partido de todos

y con todos me la entiendo,

pero váyanlo sabiendo

¡soy hombre de Leandro Alem!

Esas estrofas que hacen referencia a una de las figuras fundadoras de la UCR aparecen llamativamente “censuradas”.

Desde sus inicios en la industria cinematográfica, décadas del ‘30 (1930) y del ’40, Manzi interviene en unas 40 producciones desempañando distintas funciones; entre ellas nos interesa mencionar por la importancia que tuvieron para el desarrollo del cine sonoro argentino la ya citada “Tango” (1933), “Nobleza gaucha” (1937), “Fortín alto” (1941)” y “La guerra Gaucha” (1942); esta última trilogía en las cuales produce su guion, aparecen mencionada además, en tanto son representativas del interés de Manzi por la temática gauchesca y la identidad nacional. Con una postura un poco romántica, estas películas y otras del mismo género (“Huella”, “Su mejor alumno”, “Pampa bárbara”), expresan las inquietudes por lo nacional que compartirá con sus compañeros de FORJA, en un claro intento de enfrentar el colonialismo económico y cultural extranjero. Sin renunciar a sus raíces gauchescas, incorporó elementos de la tradición rural en sus letras de tango. Este aspecto de su obra también encontró eco en el cine de la época, donde las películas exploraban la dualidad entre la vida rural y la urbanidad. La temática gauchesca, en manos de Manzi, se convirtió en un símbolo de la identidad nacional argentina, y su presencia en las películas consolidó esta conexión entre la tradición folklórica y la modernidad.

Pero quizás en el año 1940 sucederán en la vida de Manzi, los acontecimientos más importantes en relación a su también relevante aporte a la industria cinematográfica, sin menospreciar su participación en el primer filme sonoro argentino (“Tango”) o sus inicios como guionista en colaboración con Mac Dougall, Manzi protagoniza encuentros que facilitaran su prolífera participación en el cine. Se vincula uno de ellos, a la elaboración del guion de la película sobre la vida del mítico militante anarquista Severino di Giovani “Con el dedo en el gatillo (1940) donde conformaría una dupla con Ulyses Petit de Murat ese encuentro marcaria su posterior carrera en la industria y el otro hecho se vincula con un grupo de colegas de la revista Martin Fierro, en lo que se dio en llamar la “Barra del Ateneo” en homenaje al bar donde a diario se reunían, se iba a gestar la creación de la productora cinematográfica Artistas Argentinos Asociados (AAA) encabezada por Angel Magaña, Elías Alippi, Francisco Petrone, Lucas Demare, Enrique Muiño y Enrique Faustin a quienes, a poco meses de constituida se sumaran, entre otros, Petit de Murat y Manzi para hacer cine auténticamente argentino.

Esos dos acontecimientos representan las bases sobre la cual la participación de Manzi en el mundo cinematográfico alcanzo sus mayores éxitos. Con Ulyses Petit de Murat escribirán los guiones de reconocidas películas, fueron 11 las célebres obras que realizaron junto en la década del ’40 (1940): “Con el dedo en el gatillo”, “Fortín alto”, “Huella”, “El camino de las llamas”, “El viejo hucha” en la que Manzi también estrena el tango Malena, “Todo un hombre”, “Su mejor alumno”, “Pampa bárbara”, “Rosa de América”, “Donde mueren las palabras”, “Nunca te diré adiós” y “La guerra gaucha” (1942) considerada la principal realización de la dupla y para muchos críticos del cine argentino en su momento de esplendor. La mayoría de estas películas fueron dirigidas por Lucas Demare y contaron con la producción de la empresa Artistas Argentinos Asociados.

La guerra gaucha evoca las luchas por la independencia que fuerzas irregulares de gauchos llevaron adelante fundamentalmente en la provincia de Salta bajo el mando del general Martín de Güemes, entre los años 1814 – 1818 para frenar el avance de las tropas realistas españolas; el guion se elabora sobre la obra homónima que publicara en 1905 Leopoldo Lugones y consultando varias fuentes literarias y relatos históricos. En la realización de esta obra los guionistas ponen como protagonista principal a esas figuras populares anónimas de las luchas por la independencia argentina, los gauchos, como lo mencionan al final de la película “los sin nombres” de esa gesta patriótica.

Además, esta película representa la primera superproducción del cine argentino realizada por la primera asociación de actores los Artistas Argentinos Asociados. Para sus productores se convirtió en la película más taquillera del cine argentino hasta ese momento, y tanto público como crítica coincidieron en destacar su épica, su emoción y el sentir patriótico que emanaba. Todavía hoy es considerado uno de los grandes clásicos de nuestra cinematografía.

Los trabajos con Petit de Murat culminan en 1947, siendo la última producción de la dupla, “Nunca te diré adiós”. Los cambios políticos del momento obligaron a Petit de Murat a exiliarse en México, y las diferencias políticas entre ambos provoco el fin de este dueto tan exitoso.

Manzi por su parte continua su labor cinematográfica como guionista continuó escribiendo acuñando títulos emblemáticos, “Como tú lo soñaste” (1947), “De padre desconocido” (1949) y “Escuela de campeones” (1950), e incursiona como director en “Pobre mi madre querida” (1948) la dirigió junto a Ralph Pappier y fue el autor del guion. Siendo otra de las producciones por él dirigida “El último payador” (1950). Aquí, Manzi, también autor del guion, narra momentos de la vida del payador José Bettinotti, interpretado por Hugo del Carril.

Conclusión:

A medida que el cine argentino experimentaba un auge en la década de 1930, la fusión del tango y la cinematografía emergió como una fuerza creativa poderosa. La capacidad del tango para narrar historias de amor, desencuentros y melancolía encontró un eco natural en la narrativa visual del cine. Homero Manzi, reconocido por sus letras poéticas y narrativas evocadoras, fue uno de los primeros en reconocer el potencial sinérgico de estas dos formas de expresión artística. Su genialidad poética y su visión única, dejó una huella indeleble en la historia del tango y el cine argentino. Su habilidad para capturar la esencia de la realidad social, las costumbres populares y las emociones evocadas por el tango en guiones cinematográficos no solo enriqueció la cultura argentina de la época, sino que también sentó las bases para una nueva forma de narrativa visual que fusionaba la música, con el arte visual y escénico.

Bibliografía:

Ansolabehere, Pablo (2018). Homero Manzi va al cine. Buenos Aires: Libraria.

Deleuze, Gilles (2009). La imagen-tiempo. Estudios sobre cine 2. Buenos Aires: Paidós.

Ford, Aníbal (1971). Homero Manzi. Centro Editor de América Latina: Buenos Aires.

Fontana, Patricio (2011). “El gaucho y el tranvía. Notas sobre el criollismo de Nobleza gaucha (1915)” en El matadero, n° 7, pp. 13-35.

Salas, Horacio (2001). Homero Manzi y su tiempo. Buenos Aires: Vergara.

Varela, G. (2010). Vidas paralelas: tango y ser nacional.

Consultas sitios Web

LOS CAPOS DEL TANGO – CINE 1

https://www.youtube.com/watch?v=gZhKJIZh7D4&ab_channel=GabrielSoria

LOS CAPOS DEL TANGO – CINE 2

https://www.youtube.com/watch?v=BAaoz1i6dvQ&ab_channel=GabrielSoria

LOS CAPOS DEL TANGO – CINE 3

https://www.youtube.com/watch?v=e_ZZNn6pns0&ab_channel=GabrielSoria

LOS CAPOS DEL TANGO – CINE 4

https://www.youtube.com/watch?v=oEc5IHHgmTE&ab_channel=GabrielSoria

Tango “Por culpa del cine” (1932) interpretado por Mercedes Simone. Disponible en:

https://www.youtube.com/watch?v=BkFoSUdfEMU

Películas

Tango (1933). Historia del Gotan grupo. Disponible en:

https://www.youtube.com/watch?v=AHoniwunQeg

La guerra gaucha (1942). Yaguarete. Disponible en:

https://www.youtube.com/watch?v=EVWj5LfwVjE

La poesía del tango llega al Cine: Homero Manzi.

En este articulo se realiza un breve recorrido sobre la vida de uno de los referentes del tango, señalando como sus letras y poesías le permitieron incursionar en el cine.

Ps Lucio Chendo

6/23/20239 min read